jueves, 27 de mayo de 2010

ALIANZA POR LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN. Mtro. Adolfo Napoleón Flores Mtz.

“Lo importante es que en todos nuestros actos
tengamos un fin definido que deseemos alcanzar,
a la manera de los arqueros
que apuntan hacia un blanco claramente fijado”
Aristóteles
Ante el umbral de un nuevo siglo, es un hecho, la Educación Nacional no está a la altura hoy de los retos que México requiere; la escuela pública ha perdido, lamentablemente, la centralidad en el desarrollo nacional. La descentralización educativa no ha cumplido sus promesas de mayor eficacia y participación democrática; el Sistema Educativo Nacional se encuentra agotado y requiere ser renovado para que sea congruente a las actuales necesidades de la nación.
Por ello, la necesidad de una revolución educativa, que sustentada en una verdadera política de Estado, involucre a los tres niveles de Gobierno, al Congreso federal y a los estatales, a la sociedad en su conjunto; para que de manera organizada, se tracen metas más allá de los periodos de gobierno, con disposición de cambiar lo que ha dejado de ser útil, de romper paradigmas anquilosados. Una revolución educativa, reflejada en una Alianza por la Calidad de la Educación, donde se forje al federalismo educativo como un espacio en que los diferentes actores tendrán una participación activa en la transformación educativa; diciendo que esperan de ella, pero más importante aún, asumiendo compromisos explícitos, claros y precisos de lo que les toca hacer.
La educación, las escuelas y el conjunto de comunidades educativas representan ámbitos privilegiados donde se concretan cotidianamente las relaciones entre el Estado y la sociedad para cumplir con objetivos individuales, comunitarios y nacionales. En ese sentido, resulta necesario hacer de la educación pública nacional un agente fundamental para que todos los individuos logren una vida de más oportunidades, a través de su desarrollo integral.
Para hacer de la educación una efectiva Política de Estado, capaz de transformar y poner al día el sistema educativo se debe iniciar un proceso de trabajo corresponsable, que brinde respuesta a las necesidades y demandas que se articulan en torno a cada plantel escolar; avanzando en una agenda de compromisos que en conjunto articulen una estrategia clara e incluyente. Consecuentemente, de manera particular, la escuela pública tiene que ser la portadora del proyecto nacional, la vía expedita para la integración cultural y política y un factor privilegiado de la movilidad social ascendente.
En estricto apego, a lo que explícitamente establece el Artículo Tercero Constitucional, la Alianza por la Calidad de la Educación, se propone hacer de la educación pública un factor de justicia y equidad, impulsando una transformación por la calidad educativa, a través de la generación de sinergias entre educación, salud y políticas de desarrollo social, desarrollando las siguientes cinco ejes primordiales:
1. Modernización de los centros escolares. Garantizando que cada plantel educativo sea un lugar digno, libre de riesgos, que sirva a su comunidad; que cuente con la infraestructura y el equipamiento necesarios, así como la tecnología de vanguardia apropiada para enseñar y aprender;
2. Profesionalización de los maestros. Garantizando que quienes dirigen el sistema educativo, los centros escolares y quienes enseñan a nuestros hijos, sean seleccionados adecuadamente, estén debidamente formados y reciban los estímulos e incentivos que merezcan en función del logro educativo de los niños y jóvenes.
3. Bienestar y desarrollo integral de los alumnos. La transformación de nuestro Sistema Educativo descansa en el mejoramiento del bienestar y desarrollo integral de niños y jóvenes, condición esencial para el logro educativo.
4. La formación integral de los alumnos para la vida y el trabajo. La escuela debe asegurar una educación basada en valores y una educación de calidad, que propicie la construcción de ciudadanía, el impulso a la productividad y la promoción de la competitividad para que las personas puedan desarrollar todo su potencial.
5. La evaluación para mejorar. La evaluación debe servir de estímulo para elevar la calidad educativa, favorecer la transparencia y la rendición de cuentas, y servir de base para el diseño adecuado de políticas educativas.
Con base en el marco del federalismo educativo y en cumplimiento de la Alianza por la Calidad de la Educación a nivel estatal, en un compromiso corresponsable entre el Gobierno del Estado y las Secciones 23 y 51 del SNTE, firmado el 30 de julio de 2008, se estableció una Comisión Ejecutiva de Trabajo integrada por el Secretario de Educación Pública de Puebla (SEPP), Mtro. Darío Carmona García y los 2 Secretarios Generales Seccionales del SNTE en Puebla; así mismo se estableció en sesión permanente una Comisión Rectora bipartita SEPP-SNTE Secciones 23 y 51, junto con 18 Mesas de Trabajo, para revisar puntualmente cada uno de los cinco ejes de la Alianza. Estas mesas, están integradas de la siguiente manera:
Eje 1. Modernización de los centros escolares.
1. Infraestructura y Equipamiento
2. Conectividad y Equipamiento
3. Fomento de Mecanismos Participativos de Gestión Escolar
4. Programa Escuelas Seguras, Escuelas de Tiempo Completo y Tiempo Discontinuo
5. Creación del Sistema Nacional de Información de Escuelas
Eje 2. Profesionalización de los maestros.
6. Equipamiento con Computadoras a Profesores que se Certifiquen
7. Ingreso por Concurso Nacional de Oposición
8. Promoción por Concurso Nacional de Oposición
9. Creación del Sistema Nacional de Formación Continua y Superación del Magisterio
10. Carrera Magisterial
11. Programas de Estímulos a la Calidad Docente
Eje 3. Bienestar y desarrollo integral de los alumnos.
12. Programa de Becas
13. Programa de Atención a Niños con Discapacidad, Actitudes Sobresalientes y Talentos Específicos
14. Desarrollo de una Cultura para la Salud y Desayunos Escolares
Eje 4. La formación integral de los alumnos para la vida y el trabajo.
15. Reforma de los Enfoques, Asignaturas y Contenidos de la Educación Básica
16. Enseñanza del Idioma Inglés y Promoción de la Interculturalidad
Eje 5. La evaluación para mejorar.
17. Certificación de Competencias Profesionales
18. Sistema Nacional de Evaluación y Establecimiento de la Norma
Para el SNTE del siglo XXI, uno de los mayores desafíos es estar a tiempo con las actuales circunstancias por las que se tiene que atravesar; quienes conformamos la Dirigencia Sindical, hemos entendido que debemos afrontar riesgos inéditos, en un mundo de mayores exigencias; que tenemos que cumplir cabalmente con nuestra materia de trabajo, sin descuidar por ningún motivo la responsabilidad histórica para con nuestros representados.
En la actualidad no podemos vivir en el ostracismo; es necesario construir consensos que nos conduzcan a una nueva correlación de fuerzas con todos los actores sociales. Provocando una relación acorde con las circunstancias actuales y previendo las futuras; que permitan fortalecer las nuestras condiciones laborales y sociales como gremio y que no vayan en menoscabo de nuestra autonomía sindical. Una relación social que no implique un sindicato claudicante que renuncie a su lucha, ni uno irresponsable que lleve a los trabajadores a confrontaciones perniciosas y, por ende, a derrotas y retrocesos.
Una relación social que implique que la educación pública sea tratada dentro de la agenda nacional como política de Estado, y que por lo tanto, no se le considere como un gasto, sino como una inversión social de primer nivel. Una relación que reposicione a los Trabajadores de la Educación y a su Organización Sindical, como promotores del fortalecimiento del sistema educativo y como representantes legítimos de la sociedad, en defensa de una mejor educación para los niños y jóvenes de nuestra Nación.
En el marco de la Alianza por la Calidad de la Educación, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, demanda mejores condiciones para desempeñar la tarea de ser maestro; un salario profesional digno y remunerador, y legítimas prestaciones de seguridad social, de actualización y superación profesional. Por ningún motivo y ante ninguna circunstancia, dejaremos de puntualizar, ante quien debamos hacerlo: no es posible separar, el mejoramiento de la calidad educativa y la calidad de vida de los trabajadores de la educación.
Por otra parte, el SNTE se enarbola una vez más como ejemplo de una organización de avanzada; en nuestra Organización Sindical, todos nuestros agremiados tienen un valor fundamental, todos son necesarios para el cumplimiento que socialmente se nos ha encomendado; somos un ente en donde lo que se privilegia es el diálogo, el pensamiento y las decisiones razonadas; manteniendo congruencia entre el discurso y los hechos, así como una libre apertura en la participación política e ideológica de nuestros agremiados; manifestándonos como un Sindicato plural, democrático, tolerante e incluyente, donde tienen lugar todas las ideologías y formas de pensar y actuar.